Desde el comienzo de la humanidad siempre ha existido el desplazamiento de personas. Existieron los pueblos nómadas, conquistadores para lograr sus objetivos recorrieron muchos lugares, también hubo invasores, exploradores, refugiados. Es parte de los seres humanos mantenerse en constante movimiento para mejorar su forma de vida y encontrar un futuro mejor.

Los procesos migratorios se han dado por las guerras, como es el caso de los refugiados y migrantes que están llegando a Europa desde países africanos. Según la ACNUR 63,311 personas han arriesgado sus vidas y 1.028 han muerto ahogados en el intento de cruzar el mar Mediterráneo en el 2019, convirtiéndose ésta en la ruta más mortífera de la migración irregular. La gran mayoría de las muertes se produjo en el Canal de Sicilia, la ruta del Mediterráneo Central que conecta Libia e Italia.

En Latinoamérica también ha existido un oleaje de migración muy fuerte. Los venezolanos que se han marchado de su país es una de las poblaciones desplazadas más grande del mundo. Según la ACNUR y la OIM la cantidad de refugiados y migrantes ha sido más de 4 millones a mediados de 2019. Ubicándose en Colombia con alrededor de 1,3 millones, seguido por Perú, con 768.000, Chile 288.000, Ecuador 263.000, Argentina 130.000 y Brasil 168.000. 

Muchas veces la búsqueda de la supervivencia se vuelve un tormento. Los migrantes se chocan con crueldad, discriminación, violencia social, falta de empleo o sueldos mal pagados. Gran parte de los fenómenos migratorios han sido causa de las situaciones políticas, por los distintos regímenes políticos, por decisiones mal tomadas de los gobiernos y las medidas económicas planteadas por estos.

El flujo de migrantes que se ha desplazado a tierras ecuatorianas en los últimos dos años ha sido imparable. Esta ha sido por ciudadanos venezolanos que han tenido que dejar su país de forma inmediata. Algunos aptaron por dejar sus hijos de brazos o familiares enfermos, gran parte de ellos tomaron el camino como mochileros.

Este proceso de migración venezolana trajo consecuencias grandes para el país, dejando a muchos ecuatorianos desempleados, por lo cual se vio afectada la economía. En un principio estalló la xenofobia hacía los ciudadanos del país vecino, pero gracias a campañas de concientización lograron disminuir gran parte de esta. Actualmente el gobierno está trabajando para incluir económica y socialmente a los ciudadanos venezolanos.

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Por ddgarciae