El Instituto de Estadísticas y Censos (INEC) en su último informe detalló los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo y Subempleo correspondientes a diciembre 2019. Los indicadores señalan que, en el último periodo anual, el subempleo aumentó su cifra al pasar del 16,5% al 17,8%. Lo que da como resultado un total de 117.259 personas que se enfrentaron a un trabajo con un sueldo muy por debajo del salario mínimo.  El desempleo, mientras tanto, no ha tenido variaciones significativas, y cerró el año con una tasa del 3,8%. Eso significa que varias personas perdieron su empleo incluidas las 15.000 en ese mismo año.

Los datos oficiales muestran cifras alarmantes, y entre ellas se ubican las del empleo informal. Este es el resultado de una economía que, aparte de no avanzar, muestra un constante decrecimiento. Sin embargo, los voceros del régimen se escudan en la rebaja porcentual mínima que tuvo el desempleo; pretendiendo, así, tapar la precaria situación en la que se encuentran gran parte de los ecuatorianos.

Santo Domingo de los Tsáchilas es una de las provincias que más se ha enfrentado a varias las olas migratorias. Por ello, parte de su población se desplace a las calles. Según el INEC, hasta el 2018 el subempleo, en la provincia, se ubica con una tasa del 18,6 %.

La región mantiene la caracterización de una urbe con un alto índice de comercialización, pero es una ciudad que se ha desarrollado sin un orden. El comercio informal invade calles, veredas y portales provocando el congestionamiento de las vías y con ello el caos ciudadano. Muchos de los comerciantes se ven obligados a trabajar bajo estas circunstancias puesto que se trata de una oportunidad de vida.

El tema del subempleo, puede tener relación con la falta de una reforma laboral que permita a las personas acceder a un trabajo digno y remunerado, estabilidad y afiliación al seguro social. Otros de los aspectos incluyen a las autoridades y su falta de gestión de obras que permitan la reubicación de las personas que se dedican al comercio informal en la provincia.

Actualmente, Santo Domingo no solamente tiene que batallar con el subempleo. El 2020 vino con nuevas sorpresas y sorprendió a todo el Ecuador con la pandemia del Covid-19, pues el comercio, la educación y especialmente el trabajo se enfrentan a un mundo poco explorado; la virtualidad. En la provincia el escenario es crítico y el incremento de casos no cesa; todo se debe a la desorganización y la falta de plazas de trabajo, pues las personas que viven del día a día no tienen otra alternativa que salir a las calles aún con la presencia del virus.

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