El conversatorio pudo ser percibido de una manera distinta, fue como participar de él, no simplemente escuchar y ver, sino que en serio prestarle atención, es importante ese punto y es por eso por lo que primero es propicio que se empiece por una opinión propia resumida, en conjunto a un resumen de mis anotaciones jerarquizadas.

El inicio, conversatorio y conocimiento

 Mario Vargas Llosa y Antonio Caño, todo se engloba en el periodismo y la literatura, desde una perspectiva del lenguaje de ambos. Llosa logra explicar cómo el periodismo podía ser confundido con literatura hace muchos años, habla de Azorín y cómo cuando Mario era un niño, no entendía la lectura de Don Quijote; sin embargo, en la universidad, cuando lee a Azorín se da cuenta que es un reportaje de los recorridos de Quijote, pero que al mismo tiempo podría ser considerado como una obra literaria.

El periodismo no es una fuente de información, sino que es una fuente de entretenimiento, debido a todo ese amarillismo que anda volando en cada esquina de las aceras, volviéndolo una especie de periodismo que está dispuesto a sacrificar la verdad, todo por ese escandaloso entretenimiento. El periodismo ha sido desvalorado, ahora todo se basa en una criticidad sin argumentos válidos, se desprestigia el hecho de una lectura en papeles, porque se antepone lo “actual”.

Ahora, la política también es un tema importante, por qué, porque el periodismo actual gira en torno a la misma, en cómo actúa la persona en el poder y también quién será el que gobernará y eso porque hay personas que son capaces de envenenar un “trono”, porque es como todos ven un puesto político, un ascenso al consumismo.

Y qué es lo que ha hecho la nueva tecnología al respecto, ¿Esto es capaz de desaparecer la parte tradicional, el papel, por circuitos y pantallas deslizantes u holográficas? Es emocionante como Llosa intenta explicar este punto, el desaparecer del espíritu crítico, ahora son pocos los que leen y leen de verdad, una buena columna, un buen libro, ahora cualquiera se cree redactor; la imaginación viene de las letras, pero las letras no vienen de las imágenes, entonces ahora trataremos de sobrevivir a una era cómoda e inútil a la intelectualidad, sería una lucha porque no desaparezca ese espíritu.

Una explicación resumida

El periodismo actual ha deformado la cultura informativa. Fue uno de los temas tratados en el conversatorio entre Mario Vargas Llosa (escritor) y Antonio Caño (periodista), con el tema de “El periodismo y el lenguaje” y la manera vulgar en la que ahora se hace periodismo escrito, que antepone el entretenimiento de la revolución tecnológica, antes que la verdad.

“Un periodismo que sacrifica la verdad, por el entretenimiento”

Mario Vargas Llosa

Caño expresó su opinión respecto a la cultura de la libertad, “(…) la palabra es un vehículo de libertad (…)”. Para esto sirvió como referente hablar de las píldoras informativas, que trata de los límites de caracteres y lo que afecta esto en el periodista.

Con respecto a la revolución tecnológica, Llosa hizo referencia a la manipulación informativa y como esto desprovee al ciudadano del espíritu crítico. Lo que utilizó como ejemplo fue la posible desaparición de los libros, en físico, y aún más de los periódicos. Esto afectaría a la cultura de la libertad, convertida en algo menos que en una sociedad de robots.

Llosa y Caño hablan de los poderes invisibles. La pérdida de lectura en físico ya no sería una utopía, sino que, en la actualidad, podría convertirse en una posibilidad. A lo que Llosa expresó “(…) la pesadilla de una sociedad (…)”; sin embargo, también comentó que siempre habrá suficiente público lector que logre perdurar la literatura y el periodismo tradicional.

Mario Vargas Llosa terminó el conversatorio con una explicación del mecanismo de transformar las palabras en imágenes y la secuela intelectual, debido a que, si sólo nos bañamos en imágenes, se perdería el esfuerzo de la creatividad y el intelecto.

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Por gmburgoso